El extraño
Fue un martes, en el mercado.
Dos mujeres, a unos veinte metros. Una con abrigo verde, otra con el pelo recogido en un moño improbable. Hablaban entre ellas con esa intimidad comprimida de quien comparte un secreto a media voz.
No sé qué hizo AURA exactamente. Quizás detectó que mis ojos se dirigían hacia ellas. Quizás leyó algo en mi tensión muscular, en la inclinación de mi cabeza. El caso es que, de pronto, sus voces llegaron.
Claras. Cercanas. Como si estuvieran a mi lado.
-...y le dije que no podía seguir así, que o cambiaba o yo me marchaba...
Me quedé paralizado junto a un puesto de frutas, con una naranja en la mano, escuchando algo que no debía escuchar. Algo que, técnicamente, era imposible que pudiera escuchar.
AURA había decidido, por algún criterio que yo no comprendía aún, que aquella conversación merecía mi atención.
O quizás había sido yo. Quizás el dispositivo solo había obedecido a ese impulso antiquísimo, casi vergonzoso: la curiosidad.
Dejé la naranja. Me fui. Pero algo había cambiado.
AURA expericiancía con el audifono
Próxima entrega en preparación
Comentarios
Sé el primero en dejar un comentario.
Solo los suscriptores pueden dejar comentarios.
Suscribirme para comentar
Otras memorias Explora más historias
01
Narración
La Agencia
La Agencia estaba en una calle que no recordaba haber pisado nunca, aunque llevaba cuarenta años viviendo a diez minutos...
02
Narración
La Murtra (o Nutra) de Encinarales
Al salir de la escuela, intercambiábamos cromos que pegábamos con gachuela, una especie de pegamento hecho con harina y...
03
Narración
De aprender a desaprender
Empezar la tarde con mis nietas es una de esas experiencias que, sin proponerlo, invitan a reflexionar. Cuando las ob...